Se acercó y dijo: quiero pedirte algo; a lo que ella respondió: me tengo que ir, sino no llego; se abrazaron, despidiéndose. Antes, durante el almuerzo habían reído, bromeado. Él dijo que ahora le gustaba "Barranco". Ella pensaba que era un lugar insólito, en el que se hallaban, para este tipo de cosas. Él nuevamente..."no importa, te quise dar un beso desde la primera vez que te ví... quédate un rato más, llega tarde".
Ese mismo día al darse el encuentro horas antes por la mañana, él la había mirado a los ojos y le dijo que la estaba esperando, acto seguido, le entregó una fragancia en sus manos, que día después olió al saludarla y comentó que el olor que desprende no es el mismo si no proviene de ella. "Me gusta mucho más cuando lo llevas tú".
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada